Pueblos brasileños exigen al gobierno que
cumplan con la ley de compensaciones
AIDESEP, 26 de julio de 2010. Alrededor de 300 hermanos indígenas brasileños de varias pueblos tomaron la cantera de la represa Dardanelos, en etapa de construcción, y retuvieron alrededor de cien obreros para exigir al Gobierno cumplan con la compensasión por los daños ambientales y de sus territorios que ocasionó la hidroeléctrica construida en la zona como demandan las leyes brasileñas para este tipo de situaciones.
De acuerdo al coordinador general de la Fundación Nacional del Indio – FUNAI, Antonio Carlos Ferreira, durante muchos meses los pueblos indígenas han reclamado que se les dé una compensación, como prevé la legislación de los licenciamientos de obras públicas, sin embargo, la hidroeléctrica ya está por iniciar su funcionamiento y hasta el momento no se cumplen con sus derechos.
Asimismo, aclaró que esta acción nunca significó peligro para las vidas de las personas instaladas en el campamento, sino que les pidieron tranquilamente que fueran a sus alojamientos. Además, precisó que los indígenas ingresaron por Dardanelos, ubicada en Aripuaná, Mato Grosso.
El reclamo de los indígenas se debe a que la construcción de la represa ha tenido un impacto ambiental, social y cultural negativo sobre su reserva que se ubica a 30 kilómetros de la citada hidroeléctrica. Ferreira explicó que al iniciarse los trabajos de edificación del proyecto, la compañía dinamitó parte de un lugar arqueológico sagrado para ellos.
Y no es la primera vez que los indígenas brasileños se movilizan para exigir sus derechos. En mayo de 2009, tomaron las instalaciones de la sede de la Fundación Nacional de Salud (Funasa) en la ciudad de Sao Paulo para exigir al Estado una mejor atención sanitaria en sus aldeas y en abril de 2010, los representantes de la organización Los Sin Tierra se dirigieron al Instituto Nacional de Reforma Agraria (Incra) para reclamar por el asentamiento de los campesinos que no tienen tierra para trabajar.
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